Vanidades, 04 febrero 2011
Es inevitable que aunque esté gozando de mis “merecidas” vacaciones no puedo dejar de pensar en ustedes, no sé qué es lo que me genera esa exquisita adicción… Lo único que tengo claro es que conectarme con ese loco, pero necesario lado sensible me alimenta … eso es para mí el feedback que se genera entre nosotros a través de sus comentarios.
Sentado desde una rica terraza donde veo el mar, pensé que lo más ad hoc a febrero era enviarles una receta con algún producto o fruto de nuestras costas, que por cierto lo he disfrutado completamente, y lo mejor de todo es que sin culpas. Claro, el verano en mi caso es sinónimo de libertad, ya que desde marzo la mesura y las reglas se imponen casi de forma natural.
Les propongo la preparación de un Tártaro de Salmón, un plato fresco, fácil y muy delicioso que por supuesto les recomiendo acompañar con una copa de Sauvignon Blanc heladito.
Lo primero es comprar en un kilo de filete de salmón, el cual se corta en cubitos ojalá similares entre sí. Lo mismo se realiza con una cebolla morada para que ambos se fusionen de forma armónica, junto al perejil y cilantro que fue picado previamente. Emulsionar estos ingredientes con mostaza Dijon a gusto, aceite de oliva, un poco de jugo de limón, sal y pimienta. Voilà preparaste un tártaro de salmón que podrás presentar junto algunas hojas de lechuga, rúcula y berros.
Ahora si esperas alguna variación de esta preparación te recomiendo incluir unos pepinillos picados en cuadraditos, y algunas alcaparras que le otorgarán un toque especial que no dejará indiferente a nadie.
Como ven, esta opción de comida veraniega no lleva estrés, sólo sencillez, elementos que podríamos integrar cada día más a nuestra rutina que –a veces– hacemos más compleja por el sólo hecho de querer amargarnos la existencia… Pienso que en la simpleza está parte de la felicidad.
Disfruten del descanso, el sol, la playa y el buen comer con productos que nos regala esta época estival.
Vanidades, viernes 21 enero 2010
Es cierto que durante el verano todos queremos tener nuestros merecidos días de descanso y poder recuperar las energías perdidas durante el año laboral, sin embargo, muchos no lo pueden hacer, ya que están empezando recién en un trabajo nuevo o, simplemente, el tren de gastos no da para salir de vacaciones fuera de la ciudad en donde se vive.
Frente a esto les puedo dar algunas recomendaciones que los hará salir de la rutina, dando la sensación de estar de vacaciones. Al llegar a la casa, lo primero que deben hacer es cambiarse ropa, dejar atrás la de la oficina y elegir una liviana como shorts, vestidos, poleras y sandalias cómodas, éstas serán los aliados indiscutidos. Tomen a los niños, que los estarán esperando, y si el marido está mejor aún, saquen algo del refrigerador como frutas, jugos, bebidas y un paquete de galletas y algo para el picoteo. Tomen un chal, una toalla, un pareo, y si no tienen lo anterior, desarmen una cama, sacando una frazada. Súbasen al auto, micro o metro, con un destino final: el parque, el cerro, la playa, el río o el lago, éstos son ¡excelentes! lugares. Menciono estos cinco ejemplos, porque les aseguro que cada ciudad de Chile a lo menos tiene un lugar como los mencionados anteriormente.
Una vez ahí, jueguen con los niños,y conversen en pareja, no lleven celular, ni nada que distraiga a la familia, les aseguro que no contestar, por una o dos horas el teléfono, no cambiará nada. Si calculan que se fueron de paseo a las seis de la tarde, y volver a casa antes del anochecer ,que será alrededor de las nueve, le habrán sacado provecho a tres horas de relajo y desconexión, que no estaban programadas para dicho fin.
Si calculamos el gasto relacionado, será el mínimo. Créanme que las multitiendas, malls, shopping, el supermercado o cualquier otro lugar puede ser un gasto mayor. Total las galletas, jugos y cosas del picoteo pueden ser repuestas en la próxima ida al supermercado.
Otra posibilidad es hacer tardes de ejercicios, tomen a los niños y el marido, súbanse a las bicicletas y salgan por varias horas fuera de su casa, verán que no hay niño que se canse o que no quiera andar en bicicleta. Quizás el caminar los puede agotar, terminando en los brazos de uno, pero no dejarán jamás de pedalear estando arriba de una bicicleta. Ocupen el mismo menú que les detallé más arriba, es bueno crearles una situación a sus hijos, con el fin de tener un punto final de recorrido y donde llegarán a la meta, para poder disfrutar de la mercancía gastronómica que llevan. Las ganas de llegar serán tantas, que ninguno hará un berrinche por no querer pedalear.
Es cierto que podemos estar muy agotados después de nuestros trabajos, pero créanme que quien más agradece esto son nuestros hijos, ahora si no tenemos hijos, es bueno hacer el mismo ejercicio con la pareja, siempre estarán encantados o encantadas con salir de la casa y disfrutar de una pequeñas vacaciones en la ciudad.
Vanidades, 07 enero 2011
Esta época es la mejor para vivir más al aire libre, comer más liviano, bajar unos kilitos –ya que la figura está más expuesta– y por salud comer sano es la mejor regla para estar bien y sentirse bien. La variedad de productos en verano no es tan restrictiva como en invierno y las que mayor podemos encontrar son verduras y frutas.
Es por esto que recomiendo comprar en lugares económicos como ferias libres, la vega central y el mercado de cada ciudad, la mayor cantidad de frutas posibles. Nutricionalmente se recomienda la de varios colores, también las pueden seleccionar en varias familias, como las de semillas en el centro como peras, manzanas y membrillos (en esta época están un poco caras), pero bien pueden ser reemplazadas por las de cuescos como duraznos, damascos y nísperos.
Las de semillas en la pulpa como sandías y chirimoyas son de muy buena calidad en verano. Compren melones tuna (verde), el rallado (de pulpa color naranja ) y el calameño, que es igual a un zapallo de Hallowen, que viene con los cortes listos para ser porcionado. Las guindas y cerezas, para diferenciarlas son rojo con amarillo y burdeo intenso respectivamente, están de muy buen tamaño. Dentro de las frutas exportadas pueden elegir piñas y plátanos, estas últimas son las frutas más económicas y en los meses de febrero y marzo viene el apogeo de las uvas en todas sus variedades.
Una vez que tengan las frutas, les sugiero lavarlas una por una en abundante agua fría, escúrranlas en un colador y luego dispónganse a porcionarlas en tamaños no más grandes que una caja de fósforos. Guárdenlas en bolsas de sellado fácil y congélenlas.
Al momento de usarlas podrán meterlas en la licuadora, mezclándolas con leche, agua, yoghurt o helado, así podrán tener un jugo diferente y con alto contenido de vitaminas. De más está decir que las mezclas de frutas son ricas en fibra y además van tener mayor variedad de sabores.
Como cocinero me gusta agregar a los jugos hojas de menta, albahaca, gotas de vainilla y espolvorear canela ¡quedan mucho más ricos! Lo importante es no abusar de mucha azúcar, recomiendo no agregarla, ya que las frutas chilenas con ricas en este producto.
Finalmente, si quieren darle jugos a los niños, pueden hacer lo mismo y ponerlos en las típicas cubeteras para helado plásticas que venden en supermercados. Congélenlo por unas horas y ésta simple pero entretenida idea hará que sus hijos puedan comer frutas de una forma más entretenida. Además, un helado de frutas hecho en casa, es más económico que uno tradicional comprado en el almacén de la esquina. Sáquenle el jugo a la frutas, si queda algo de pulpa, lo pueden hacer mermelada para cuando las frutas del verano sean escasas en invierno.
http://vanidades.taconeras.net/2011/01/07/saquele-el-jugo-a-las-frutas/
Vanidades, 10 de Diciembre de 2010
Taconeras, creo que a la mayoría de las personas les pasa que a fines de octubre, cuando aparecen en las vitrinas y centros comerciales adornados de rojo y verde en torno a la navidad, exclamamos desde el alma, ¡no es posible, cómo se pasó el año tan rápido! Y la otra expresión es, ¡no puede haber tanto afán comercial! Pero este pensamiento pesimista y negativo, lentamente va cambiando según pasa el calendario y el 24 de diciembre se acerca. Pareciera que muchos nos ponemos más sensibles y las ganas por estar con nuestros seres queridos se hace más férreo.
Es en estas circunstancias donde debemos aprovecharnos de nuestra parte sensible y acercarnos a quienes queremos, decir un simple te quiero o muchas gracias, no por agradecer algo en particular sino agradecer al ser que tenemos al lado. Dejemos de lado los rencores o malos entendidos y hablemos desde el corazón.
Si eres de pocas palabras has cariño con lo que mejor sepas, entrega caricias, masajes, regalos hechos con tus manos. Escribe poemas, dibuja o planifica panoramas entretenidos, desde ir a la plaza, tirarse en el pasto, subir los cerros de la ciudad, comer helado en un parque, caminar por la playa, en fin sal de la rutina.
En mi caso como cocinero estoy dispuesto, y formado, para hacer cariño con comida. Muchas pensarán, que no es lo más adecuado, ya que se acordarán de los rollitos, las grasitas y las calorías de más, que puede tener cada bocado que es engullido.
Pero si quieres hacer algo rico, toma a tu pareja, deja los niños encargados por dos horas, ráptala y llévatela a donde más les guste, depende de donde vivan, pero en todo lugar de nuestro país, hay un espacio para disfrutar y estar al aire libre. Mete en un colemann, caja de plumavit, cartón o simple bolsa de supermercado dos copas, una botella de cola de mono heladito y unos cortes de pan de pascua, creo que no hay nada mejor que esta combinación , en verano a las cuatro de la tarde, armonizado con rocío de mar o vientecito, simplemente, en la cara.
Si no tomas alcohol y lo tuyo son los jugos, licua varias frutas con abundante hielo (cosa de mantenerlo heladito hasta tomarlo) y llévate unas galletas de jengibre, o cupcakes, queques, muffins, o simplemente las preferidas por ti y tu señora o marido.
Hasta el momento sólo hemos gastado plata en bencina, micro o metro, para trasladarnos desde nuestra casa al lugar donde queremos echarnos un rato. Lo demás serán cositas y golosinas que podemos tener en la casa. ¡Ah! se me olvidaba, que también gastaremos el tiempo, en relajarnos, pero ese tiempo es necesario para decirnos: qué tan importante eres en nuestra vida y sobre todo, si estás a mi lado en época de Navidad.
http://vanidades.taconeras.net/2010/12/10/regalonearse-en-navidad/#comments
Vanidades, 27 noviembre 2010
Por fin llega la mejor estación del año que es el verano, calorcito, días más largos, las mujeres se ven más lindas de lo que son, mostrando lo que Dios les dió y por supuesto la variedad de verduras y frutas es más abundante.Es tanta la diversidad que hay, que podríamos comer cada día una verdura diferente y ¿por qué no? una fruta distinta a otra, el problema a veces es adquirirlas, ya que no todas están en la ferias o supermercados de nuestra preferencia.
Me imagino esas ensaladas grandes con muchas lechugas, tomates de temporada, hojas fragantes de albahaca y un buen chorro de aceite de oliva. También no se puede dejar de probar las de choclos con tomates, las de pepinos y de otras tantas que se pueden hacer con la variedad de verduras que hay. Lo mismo pasa con las frutas, pero ustedes deben estar pensando en frutas, como postre, de esas como base en una macedonia con helado.Es aquí donde me quiero referir a las frutas como ingredientes para ensaladas saladas. Esto no es muy habitual comerlo, pero bien vienen las peras o manzanas, con lechugas, queso parmesano, variedad de jamones y quesos frescos.
En el caso de los higos o brevas, melones y piñas, pueden ser combinados perfectamente con jamón serrano. Los espárragos son ideales con naranjas o mandarinas. El repollo debe ser mezclado junto a manzanas verdes ralladas. Los diferentes tipos de patés vienen muy bien con uvas verdes o cerezas; las ciruelas armonizan perfectamente con carnes de cerdo.; las cebollas con naranjas son insuperables; los membrillos con queso son un matrimonio perfecto; la piña con carne de cerdo puede ser una buena mezcla… y así podría seguir dando ideas.
Pero la mezcla correcta de frutas y otros productos, está en el ingenio nuestro para comerlo. Es muy fácil tomar una fruta y mezclarla con un producto, después sólo debemos probar y ver si nos gusta. Así no tendremos que estar “pidiéndole peras al olmo” para lograr la mezcla soñada, quizás la “guinda de la torta” será una receta fácil y rica acompañada de fruta, sobre todod para ustedes que se convierten en nuestro “corazón de melón”.
Vanidades 12 noviembre 2010
Aunque suene cliché…. “Madre hay una sola”, difícil papel que no se aprende por libros y que ni la propia madre sabe entregar la sabiduría a su hija, para ser mejor que ella en la tarea más compleja que puede tener una mujer.
Referente a eso, la mayoría de los hombres lo sabemos, pero más de alguna vez no lo asimilamos, a veces por ser torpes y la mayoría de las veces por ser poco sensibles con nuestras musas contemporáneas que nos rodean en nuestra vida.
Muchas veces las mujeres esperan gestos de nuestra parte, para complacerlas y hacerlas sentirse bien. Pero les aseguro que debemos hacer un ejercicio considerable para lograrlo, por ejemplo, debemos obligatoriamente darnos cuenta cuando nuestras señoras, pololas, mamás, tías y abuelas van a la peluquería, aunque ustedes no lo crean es muy difícil percibir los dos centímetros de pelo que se han cortado o los 200 pelitos más rubios que se hicieron dentro del promedio de 100.000 pelos que hay en la cabeza de una mujer. Junto a esto debemos decir que bien te ves, aunque no nos crean, pero hay que hacerlo.
Otro ejemplo es mostrar felicidad cuando nos piden que las acompañemos de compras, aunque pasen cuatro horas esperando fuera de un vestidor, con una cartera en los brazos y varias bolsas de ropa nueva y otros cuantos colgadores con vestidos, polleras, pantalones, en otra mano. Jamás podemos estar mirando al piso y molestos por la situación, sino que debemos estar concentrados y decirles la verdad de nuestra opinión frente a nuestra propia modelo, que se está probando cuanta vestimenta encuentra en la tienda.
Quizás los dos ejemplos anteriores no sean tan graves, para nuestras mujeres, son graves, pero puede que lo dejen pasar. Pero lo que nunca puede suceder es decirle a nuestras señoras, novias o pololas que nuestro plato favorito, es más rico cuando lo hace nuestra madre. Aquí puede arder Troya y no es un arrebato de mujeres, sino es el golpe más bajo que le podemos dar a nuestras queridas féminas, ¿saben cuál es la razón?, es muy simple pero difícil de saber.
Los cocineros hacemos cariño cocinando, independiente de los ingredientes que pueden formar un plato, hay uno potente que es el cariño e interés puesto en quien lo está preparando. Por lo tanto, el amor de madre es muy fuerte y el de esposa también lo es, pero son amores completamente diferentes, y los sabores que uno percibe cuando niño son extremadamente potentes. Estos son los que empiezan a formar la memoria del sabor. Por lo mismo es que a veces cometemos el grave error de decir que el plato ofrecido por nuestra mujer es menos rico que el de nuestra progenitora.
Les pido disculpas en nombre de todos los hombres, pero quiero que sepan que somos menos que ustedes, ya que si fuésemos más podríamos parir hijos, un beso fuerte a cada mujer cocinera, madre y esposa que ama con locura a sus hijos y a sus maridos.









